San Juan; 23 de octubre de 2020 – El candidato a la gobernación de Puerto Rico, Juan Dalmau Ramírez, estableció los criterios fundamentales que seguirá su gobierno para restablecer el servicio de clases presenciales en las escuelas públicas del país. 

 

Pienso que se le hace un gran daño a la niñez, y al sistema educativo en su totalidad, si se pretende actuar como si la pandemia fuera un tropiezo menor. La realidad es que, muy probablemente, la falta de contacto con el entorno escolar y los servicios que se proveen allí ha provocado rezagos importantes en la mayoría de las estudiantes. Sin embargo, tampoco puede ignorarse el riesgo que representa para la población en general un retorno irresponsable y desregulado al salón de clases”, aseguró el portavoz del PIP en el Senado. 

 

El candidato del PIP a la gobernación puntualizó que el regreso a los planteles escolares tiene que realizarse según el criterio médico, y en consulta con las comunidades escolares y las organizaciones que agrupan al magisterio y a otros empleados y empleadas del sistema. “Según señala mi Programa de Gobierno, cuando las autoridades médicas recomienden la reapertura garantizaremos un cupo no mayor de 12 estudiantes por salón, siempre observando el distanciamiento físico mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud en un contexto de pandemia. Igualmente, aseguraremos el acceso a materiales de limpieza y diseñaremos protocolos para la desinfección oportuna, las visitas a los salones comedores y el recreo, ajustados a cada comunidad escolar y su nivel,” añadió Dalmau.

 

Con el fin de mantener el distanciamiento necesario, Dalmau Ramírez subrayó que reabrirán las escuelas cerradas por gobiernos populares y penepés con la anuencia de la Junta de Control Fiscal, dando prioridad a aquellas ubicadas en comunidades rurales y más alejadas de las escuelas designadas como receptoras, así como a las estructuras resistentes a sismos. En cuanto al resto de las instalaciones, indicó que realizarán aquellas modificaciones estructurales que se requieran para asegurar la estabilidad de las escuelas ante futuros eventos sísmicos.

 

“Todas estas medidas tienen como fin proveer ambientes sanos y seguros a las comunidades, donde se puedan implementar las estrategias necesarias para paliar el rezago académico que ha resultado de las circunstancias creadas por la pandemia, incluyendo legislación y/o reglamentación que permita adecuar los estándares de grado a la realidad de los estudiantes al momento que se retome la educación presencial”, expuso el también Secretario General del PIP.

 

 

Para Juan Dalmau es imperativo que el Departamento de Educación reconozca las desigualdades que ha provocado la educación a distancia según se ha concebido hasta ahora, y que colabore con el magisterio para atender esa situación. “Por ejemplo, reportan los gremios magisteriales que, en un salón de clases de 25 estudiantes a distancia, hay casos en que se logran conectar 20, y hay casos en que se logran conectar 5. Por tanto, es necesario plantearse si en esta circunstancia, es buena metodología pedagógica continuar con los estándares de grado y las guías curriculares como si nada estuviera pasando. Esto es especialmente importante para las estudiantes de educación especial que están en corriente regular, sin acceso a T1, o al beneficio que son las asistentes de maestra que hay en algunas ubicaciones”, añadió Dalmau Ramírez.

 

“Por otra parte, resulta medular definir concretamente cuál es la idea tras un regreso “híbrido”, y si realmente es manejable con las herramientas que tienen las maestras ahora. La pandemia nos ha demostrado de la manera más dura posible como la brecha digital es un marcador de desigualdad. Tan importante como el acceso a internet y a aparatos electrónicos, es el conocimiento de cómo manejarlos. Por eso he propuesto que, además de llevar la conexión de Internet a cada hogar como un servicio esencial, se establezcan programas de alfabetización digital, que incluya a todos los componentes de las comunidades escolares y a las familias”, sentenció Dalmau Ramírez.