PREPARACIÓN Y RESPUESTA DE EMERGENCIA ANTE EVENTOS NATURALES O DESASTRES

 

  • INTRODUCCIÓN

Cada Estado tiene la responsabilidad ante todo de cuidar de las víctimas de los desastres naturales y otras emergencias que se produzcan en su territorio. ​​ Por lo tanto, el Estado afectado tiene la función principal en la iniciación, organización, coordinación y ejecución de la asistencia humanitaria en su​​ territorio.1

Ante un evento de origen natural que afecte o impacte al pueblo de Puerto Rico, el Gobierno tiene la responsabilidad de declarar un estado de emergencia, proveer asistencia y protección a todas las personas afectadas, coordinar los esfuerzos entre las agencias nacionales y adaptar procesos regulatorios para facilitar la llegada de asistencia internacional.

El desastre humano​​ y de desesperación​​ causado por la falta de acción​​ coordinada,​​ casos desvergonzados de corrupción, y​​ procesos ineficaces de respuesta inmediata​​ del gobierno,​​ ocurridos durante​​ los eventos​​ recientes​​ de huracanes, temblores y pandemias,​​ y la tardanza en la ayuda y desprecio de Estados Unidos ante las necesidades urgentes del pueblo de Puerto Rico, hace necesario un nuevo enfoque en la​​ preparación y respuesta de emergencia ante eventos naturales, coordinada desde el gobierno, planificada desde cada comunidad y sector, y​​ con la asistencia de actores humanitarios internacionales para asegurar una adecuada y oportuna asistencia para salvar vidas y reducir el impacto.

Este nuevo enfoque en​​ un plan de​​ emergencias debe estar basado en acciones previas (prevención, mitigación, preparación) y posteriores (respuesta, recuperación y reconstrucción)​​ a los eventos de origen natural, donde cada comunidad es el origen de la planificación, y se sumen​​ a este esfuerzo​​ todos los sectores públicos y privados.

De igual forma, en una situación de emergencia o desastre,​​ la información es la materia prima más preciada e importante, aquello que todos buscan y necesitan para tomar decisiones, para ganar o perder visibilidad y credibilidad​​ y,​​ sobre todo, para poder brindar una respuesta oportuna, rápida y adecuada a las personas afectadas por un desastre o emergencia.

  • PROPUESTAS

  • PLANIFICACIÓN Y PREPARACIÓN

      • El Negociado para el Manejo de Emergencia y Administración de Desastres,​​ coordinará la elaboración​​ del​​ Plan de Respuesta Comunitaria​​ a Emergencias​​ ante​​ Eventos​​ Naturales, estableciendo como política pública la reducción del riesgo de desastres y la resiliencia como parte integral de la dimensión ambiental, social, económica y política del desarrollo sostenible; y la​​ descentralización de la autoridad y los recursos​​ para impulsar la reducción de la vulnerabilidad y del riesgo de desastre a nivel municipal y regional. Esta política pública se implantará​​ tomando como guía el manual redactado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) titulado​​ Cómo desarrollar ciudades más resilientes​​ y​​ mediante la adopción de las siguientes medidas:

a. Elaborar planes​​ de​​ preparación y​​ respuesta comunitaria ante eventos​​ naturales y resiliencia a nivel comunitario, municipal, regional y estatal.​​ La base del Plan comenzará desde cada comunidad.

    • Estimular la​​ participación de grupos comunitarios y diversos sectores​​ (educación, salud, transporte, medio ambiente, académico, empresarial y comercial), en el análisis y elaboración de los planes.

    • Establecer procesos de​​ capacitación, educación y concienciación​​ pública sobre la necesidad de establecer comunidades y pueblos resilientes.

        • El Plan incluirá:

          • un​​ censo casa por casa​​ en todas las comunidades, identificando en cada vivienda la cantidad de personas, edades, necesidades especiales, problemas de salud, personas encamadas, profesiones o destrezas, entre otras características.

          • la incorporación de​​ cursos educativos en las escuelas​​ sobre​​ preparación y​​ respuesta comunitaria​​ a eventos naturales, resiliencia, vulnerabilidad y reducción de riesgos, utilización de medios cibernéticos y aplicaciones para cursos “en línea” en caso de emergencias prolongadas.

          • campañas de concienciación pública​​ en conjunto con ciudadanos, organizaciones no gubernamentales, escuelas, medios de comunicación (tradicional y alternativo), redes sociales​​ y el sector privado.

          • protección del medio ambiente y fortalecimiento de los ecosistemas; y programas de capacitación a nivel comunitarios, municipal​​ y a profesionales de diversos sectores sociales, económicos e instituciones especializadas locales y nacionales.

          • guías claras​​ para toda la ciudadanía con las acciones a seguir ante los efectos para distintos escenarios: huracanes, sismos, inundaciones,​​ tsunamis​​ y​​ pandemias,​​ entre otros fenómenos.

          • proceso de evaluación anual de los centros de refugio, centros de acopio de alimentos, protocolos de asistencia municipal, regional y estatal, entre otros.​​ 

          • los pasos a seguir por las agencias gubernamentales ante la activación del plan, incluyendo la coordinación con organizaciones de​​ ayuda psicológica y emocional​​ para la atención a la ciudadanía una vez pasado el​​ evento​​ natural.

        • Para el funcionamiento efectivo del Plan, se tomarán los siguientes pasos:

          • Se desarrollará una red efectiva para el aviso temprano de​​ tsunamis, huracanes, terremotos y epidemias, en coordinación a los centros universitarios especializados y organizaciones relacionadas.

          • Se establecerá una red de mareógrafos alrededor del​​ Archipiélago​​ y se instalaran entre 5 a 8 unidades repetidoras de radio, para poder transmitir información meteorológica, alertas de emergencias industriales y de tsunamis, disturbios públicos, maremotos, epidemias​​ y la Alerta Amber.

          • Se creará, con todos los atributos, enlaces y equipos necesarios, la Oficina Meteorológica Nacional para trabajar todo lo relacionado al tema climático en Puerto Rico, y dentro de un contexto regional caribeño.​​ 

          • Se aumentará el presupuesto de la Red Sísmica de Puerto Rico de tal forma que puedan funcionar efectivamente las veinticuatro horas, los siete días de la semana.

          • Se establecerán​​ Centros Regionales de​​ Distribución, donde se mantendrán​​ alimentos y equipo de primera necesidad. Además, desde estos centros se distribuirán los alimentos y equipos para los​​ municipios de la región que lleguen posterior al evento natural​​ o desastre. El Negociado para el Manejo de Emergencia y Administración de Desastres realizará regularmente un inventario de cada centro e informará al municipio donde esté ubicado el mismo.

        • Establecer​​ en las comunidades un​​ Centro Comunitario Resiliente​​ que, según el documento​​ Comunidades Unidas: Guía para el diseño de centros comunitarios resilientes en comunidades isleñas, desarrollado por diversas entidades,​​ y tomando algunos ejemplos desarrollados con éxito en la​​ Isla, es un espacio nuevo o existente, en donde se brindan servicios educativos y sociales durante todo el año, pero preparado para servir a la comunidad en casos de emergencias.

          • Cada Centro Comunitario Resiliente será administrado por​​ una Junta o Asociación​​ Comunitaria, cuyos miembros serán elegidos por los residentes de las mismas comunidades. La administración municipal servirá de apoyo y colaborador de estas Juntas o Asociaciones Comunitarias.

          • Estos centros, como espacio seguro y accesible para la comunidad, tendrán, entre otros elementos, acceso a agua y provisiones esenciales, generación de energía a base de fuentes renovables y baterías de almacenamiento, programas comunitarios, plan de preparación para emergencias, comunicación confiable y huertos comunitarios.

          • En los centros se realizarán actividades durante el año para repasar con las comunidades el Plan de Respuesta Comunitaria a Emergencias ante​​ Eventos​​ Naturales.

          • Los alcaldes y alcaldesas tendrán comunicación directa con los Centros Regionales de Distribución.

  • RESPUESTA DE EMERGENCIA

      • Inmediatamente el gobernador o gobernadora declare un estado de emergencia ante un​​ evento natural, se activará el​​ Plan de Respuesta Comunitaria a Emergencias ante Eventos Naturales.

      • Basados en los planes​​ comunitarios y​​ municipales, trabajados con anterioridad,​​ la ciudadanía y las administraciones municipales:

          • Velarán por la movilización de los residentes que deban ser llevados a refugios​​ o áreas seguras​​ antes o después del evento natural, de ser necesario.

          • En coordinación con las juntas​​ o asociaciones​​ comunitarias, utilizarán los​​ Centros Comunitarios Resilientes​​ como base para brindar servicios de emergencia a los​​ residentes.

          • Utilizando el​​ censo realizado casa por casa​​ preparado con anterioridad, se dará atención a los residentes según sus necesidades.

      • Como parte del plan estatal​​ y regional:

          • Ante la declaración de un estado de emergencia, se activará un​​ Equipo de Respuesta a Desastres​​ (ERD), organizado con anterioridad, y​​ conformado por especialistas en salud y desastres, que contarán con las herramientas y la formación necesaria para colaborar en la atención de eventos de este tipo. Este equipo multidisciplinario​​ incluirá, entre otros,​​ a expertos en diferentes áreas técnicas, como epidemiología, salud mental, agua y saneamiento, servicios de salud, salud y medio ambiente,​​ ingeniería,​​ administración,​​ organización comunitaria,​​ logística y​​ especialistas en comunicación.

El propósito fundamental del equipo de respuesta es brindar apoyo a las operaciones de emergencia, estimar riesgos potenciales a la salud pública de la población, evaluar rápidamente los daños y necesidades del sector, compartir los resultados con todos los actores humanitarios que intervienen en la respuesta. De igual forma, el equipo debe recopilar, producir y circular rápidamente la información necesaria para que las autoridades gubernamentales, tomen decisiones y emprendan acciones que contribuyan a salvar vidas.

Es muy importante que todos los miembros del Equipo de Respuesta trabajen coordinadamente. De esta manera, los comunicadores entenderán mejor el alcance y dinámica del desastre y los expertos en salud utilizarán la comunicación para mejorar el proceso de toma de decisiones y brindar una mejor respuesta.

          • La información​​ y comunicación del​​ Equipo de Respuesta a Desastre y del Gobierno​​ se regirán​​ por el conjunto de principios establecidos por los socios del Grupo de Trabajo de Riesgos, Desastres y Emergencias del Comité Permanente Interagencial de la Región Americana y el Caribe (REDLAC). ​​ Estos son:

            • Accesibilidad. La información y los datos humanitarios deben ser accesibles a todos los actores humanitarios a través de formatos​​ fáciles de usar y deben traducir las informaciones al lenguaje común o local, cuando sea necesario. Las informaciones y datos para propósitos humanitarios deben estar ampliamente disponibles por medio de una variedad de canales de distribución, en línea y fuera de línea, incluyendo a los medios de comunicación.

            • Integración. ​​ El manejo e intercambio de información deben estar basados en un sistema de colaboración y alianzas para compartir con un alto nivel de participación y apropiación por los múltiples actores, especialmente los representantes de las poblaciones afectadas.​​ 

            • Interoperabilidad. Todos los datos e informaciones que se puedan compartir deben estar disponibles en formatos que puedan ser fácilmente recuperados, compartidos y utilizados por las organizaciones humanitarias. Los especialistas en comunicación trabajarán siempre con expertos en otras disciplinas y en muchas ocasiones deberán contar con el apoyo técnico de otros recursos humanos en las áreas de administración, computación, diseño gráfico, multimedia, fotografía y​​ producción audiovisual que generalmente pueden encontrarse y contratarse en el lugar de la emergencia, siempre que las condiciones lo permitan.

            • Responsabilidad. Los usuarios deben poder evaluar la​​  ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ confiabilidad y credibilidad de los datos y las informaciones por medio del conocimiento de sus fuentes. Los proveedores de la información deben ser responsables frente a sus aliados y a los actores por el contenido que publican y distribuyen.

            • Veracidad. La información debe ser precisa, coherente y basada en metodologías serias, validada por fuentes externas y analizada dentro del marco contextual adecuado.

            • Relevancia. La información debe ser práctica, flexible, sensible y motivada por necesidades operacionales en apoyo a la toma de decisiones a través de todas las fases de la crisis.

            • Objetividad. Los encargados del manejo de la información deben consultar una variedad de fuentes cuando analizan y recopilan información para que puedan proveer perspectivas variadas y equilibradas para enfrentar problemas y recomendar soluciones.

            • Humanidad. La información nunca debe ser utilizada para distorsionar, engañar o causar daños a poblaciones afectadas o en riesgo y deben respetar y recomendar soluciones.

            • Oportunidad. La información humanitaria debe ser recopilada, analizada y distribuida eficientemente y en el momento necesario.

            • Sostenibilidad. La información humanitaria y los datos deben ser conservados, catalogados y archivados para que puedan ser recuperados para su futuro uso, así como para fines de preparación, análisis, lecciones aprendidas y evaluación.

          • Se permitirá que empleados públicos​​ que no sean de servicios esenciales,​​ que​​ por alguna causa​​ no puedan​​ realizar sus tareas desde su hogar, no puedan​​ llegar hasta sus áreas de trabajo, o que​​ las agencias para las que laboran estén cerradas​​ debido a la emergencia, puedan cumplir sus horas laborales en los Centros Comunitarios Resilientes o con organizaciones sin fines de lucro,​​ debidamente registradas en el Departamento de Estado, y que estén realizando tareas relacionadas a la emergencia.​​ Cada agencia​​ u organización​​ establecerá la documentación necesaria para confirmar el trabajo realizado por estos empleados.

      • Toda agencia y/o funcionario del Gobierno de Puerto Rico que otorgue un contrato convenido al amparo de un Boletín Administrativo u Orden Ejecutiva que, como respuesta a una emergencia (declarada o no declarada), exima a los contratistas y a cualquier agencia de cumplir con algún requisito establecido mediante legislación, reglamento, orden administrativa o directriz aplicable que regule los procesos de contratación gubernamental, publicará el texto íntegro del contrato en su portal cibernético, en el portal de La Fortaleza y mediante comunicado de prensa dentro de un término de veinticuatro (24) horas contadas a partir de su otorgación.

      • En las acciones posteriores (respuesta, recuperación y reconstrucción) a los eventos de origen natural o de desastre, se dará prioridad en la contratación a personas de las propias comunidades, cuyas profesiones y destrezas fueron identificadas en el censo realizado casa por casa. De igual forma, se apoyará prioritariamente a toda gestión que realicen las organizaciones sin fines de lucro en la respuesta, recuperación y reconstrucción.​​ 

 

1

​​ Organización de las Naciones Unidas (ONU).